¿Pueden los servicios logísticos crear un establecimiento permanente?

Septiembre 25th, 20121:56 pm @

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Este debate gira en torno a la posibilidad de otorgar el carácter de establecimiento permanente de una sociedad no residente en España a una empresa contratada para realizar las gestiones administrativas y logísticas necesarias para efectuar el transporte internacional de sus mercancías.

La respuesta a la pregunta formulada tiene una trascendencia económica importante: si la sociedad no residente tiene un establecimiento permanente pagará impuestos en España.

Las empresas que se expanden internacionalmente pueden establecerse en otros países, asumiendo las consecuencias tributarias que esto implica. Sin embargo, también pueden actuar sin que necesariamente su actividad genere un establecimiento permanente en el otro país.

Es frecuente que en fase de inspección, la Administración tributaria examine si una sociedad no residente actúa en España a través de establecimiento permanente, ya que una conclusión positiva tendría como consecuencia, entre otras, que tributara en España por la renta atribuida.

Recientemente, el Tribunal Supremo se ha pronunciado en el caso de una compañía farmacéutica residente en Suiza que recibía servicios administrativos y logísticos de una compañía española. Las mercancías, propiedad de la compañía suiza, se almacenaban en un depósito aduanero donde la empresa logística prestaba servicios adicionales, como la conservación, manipulación, gestión y supervisión del estado de las mercancías.

La administración consideró que aunque los contratos de compraventa internacional se formalizaban fuera de España, parte de la actividad de compraventa internacional se realizaba en nuestro país, con el uso de los almacenes y los diversos servicios que prestaba la empresa logística. La administración tributaria concluyó, por lo tanto, que en las instalaciones de la compañía logística se realizaba una parte significativa de la compraventa internacional, determinando de este modo la existencia de un establecimiento permanente en España.

El Tribunal Supremo, sostiene, sin embargo, que la actividad que llevaba a cabo la empresa logística era la propia de un transitario. Es decir, una vez que se depositaban las mercancías con el fin de hacer una escala técnica para el transporte internacional de las mismas, era necesario realizar unos servicios accesorios. La empresa logística no actuaba ni en nombre ni por cuenta de la compañía suiza ante terceros, y su actividad se limitaba a la finalidad logística y transitaria para la que había sido contratada.

El Tribunal Supremo concluye que la compañía suiza no disponía en España de instalaciones en las que realizara su actividad de compraventa internacional de mercancías. Todas las actividades llevadas a cabo por la empresa contratada se debían entender de forma global como apoyo logístico para el tráfico internacional de mercancías. Además, la compañía logística carecía de facultades para celebrar contratos en nombre y por cuenta de la empresa suiza. En conclusión, no existía establecimiento permanente en España de la compañía suiza.

Aunque la Dirección General de Tributos ya se había pronunciado de forma similar en relación a compañías transitarias y depósitos aduaneros, criterios tan claros y fundamentados como el recogido en esta sentencia del Tribunal Supremo son bienvenidos.

Lourdes Díaz-Barceló
Director de Fiscal en Grant Thornton